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lunes, 11 de mayo de 2015

NINOTCHKA


                  

Mi corazón era rojo y tú un playboy de sangre azul,
ahora eres un conde comunista y yo una obrera gandul.
De una tierra donde la risa era un objeto perdido
y el individuo una especie en extinción,
en Abril llegué a París, capital del amor,
vine seria y sobria, heroica y solidaria, socialista,
enemiga del blanco y de la burguesía, materialista,
acérrima de la productividad y de la estadística,
impermeable a la belleza, calada de Lenin,
y ahora me encuentro alienada de amor por ti.
No sé si el sexo será el opio del pueblo,
o si el amante es la clase oprimida y el amado la dominante,
pero si yo soy la tesis y tú la antítesis
fundamos nuestras pieles en el éxtasis de la síntesis.
                                            
Cambié los disparos por los descorches,
Marx por Verlaine y Engels por Fouquet,
el gulag por el gulash y Moscú por Montmartre,
la doctrina por la morfina y las purgas por el caviar,
el sorgo por el Molino Rojo y el samovar por Pigalle,
por ti, camarada conde, cambié el vodka por el champán.

Yo era comisaria del erario y tú un capitalista sin dinero,
ahora eres un conde igualitario y yo una marxista con camarero.
De un país donde las palabras se pesan en balanzas rotas
y en los rincones la delación congela como el frío
llegué a París, capital de la primavera, del estío,
vine dialéctica, austera, de pana y lana,
alérgica al lujo, inmune a la corrupción occidental,
atenta a la producción de divisas y al déficit comercial,
y ahora para mi placer exploto la plusvalía de tu energía,
y ebria de tus caricias, ávida de tus labios, especulo con otro beso.
No sé si he perdido el tren de la historia en el andén del realismo,
o si esta resaca será otra contradicción del capitalismo,
pero si por una vez me gusta un blanco, el de tus ojos,
si por fin me atrae un rasgo burgués, tu francés,
y en mis venas este ardor inicia el deshielo
será señal de que te quiero.

Cambié el ateísmo científico por el amor fiel,
el Neva por el Sena, el Kremlin por la Torre Eiffel,
San Petersburgo por los jardines de Luxemburgo,
Siberia por el bosque de Bolonia, el Plan Quinquenal por lo provisional,
por ti, camarada conde, cambié el vodka por el champán.

    
                   

3 comentarios:

  1. Siempre me gustan tus formas de apreciar un filme. No como estas críticas modernas que más parecen exámenes de filosofía.

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  2. Siempre me gustan tus formas de apreciar un filme. No como estas críticas modernas que más parecen exámenes de filosofía.

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  3. Gracias, la única manera de enfocarlo todo es lúdicamente. Jugando se aprende, no hay más que ver a los niños.

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